2.7.11

BRAQUICARDIA

POESÍA
ENTELEQUIA INANE
COMO EL COSMÓGRAFO QUE DIBUJA LA CARTA DE LAS ESTRELLAS, MI LÍNEA SE DETUVO AQUÍ

a la hora de escribir fragmento la idea que tuve de ti, vida,
entre todos los ojos que dejaron cautivo un fragmento
entre todas las ideas del mundo
recurro a la más común

tú frecuentas regularmente las vías urinarias del asfalto
y crees que significa
no lo es más, una sombra un resplandor del sol que arrecia o la lluvia que cae
o los mutilados cuerpos de ideas fragmentadas en una pequeña palabra lusitana

dormimos el paraíso siniestro
frente a los monitores transurbanos
masturbandote en frecuencias oscas

creemos porque nos es grato intelegir
que esto que hacemos no es sino nosotros mismos

mas no lo somos: sospechosos de ser eso que creemos ser con el acto de ser

ayer vi cómo desbandaban sus porpias ideas los que conozco
y reí por ser lo que ellos creían ser y defender su idea como lo hacían
los habitantes del virreinato: a capa, a espada

una idea se defiende por supervivencia, por que se tiene un vago sentimiento de que es verdadera o por simple remordimiento de ser más que los otros y sus ideas

regresamos
a nuestra casa
llenos de eso que quisimos ser

pero no defendimos con la suficiente fuerza, ergo, somos lo que los otros piensan que somos de nosotros mismos.

5.5.11

TUS PALABRAS SON PLATA



DAME




DAME

REZO (para un alma caritativa que me corrigió)


CUANDO LAS NUBES SE APODERAN DEL SOL, CORRE VE HACIA DONDE NADIE OBSERVE Y CIERRA TUS OJOS, NADIE ESTARÁ AHÍ, YO ESTARÉ AHÍ, EL TIEMPO Y LOS TIEMPOS MORDERÁN LA COLA DE LA SALAMANDRA

30.4.11



TU VIDA ES UNA SUCESIÓN INDISCUTIBLE DE APUESTAS Y APOSTADORES

1 alguien apuesta por ti
2alguien apuesta contra ti

a)los momios pueden estar a favor o en contra

ESO PUEDE IMPORTARTE O DEJAR DE IMPORTARTE
O
ESO PUEDE NUNCA IMPORTARTE

TU VIDA ES UNA SUCESIÓN DE RIESGOS MOTIVADOS POR TU MENTE Y POR TU EXPERIENCIA
¿QUÉ VAS A HACER?
NADA TODO
NADIE ALGUIEN

MIRLO



TU MENTE VIAJA TAN RÁPIDO COMO LO PERMITE LA SUCESIÓN DE IMÁGENES
ES COMO EL HUMO DEL TABACO QUE ENTRA A TUS PULMONES
ES COMO LA GOTA QUE CAE SOBRE UN CHARCO DEJANDO UNA MARCA IMPERCEPTIBLE AL OJO

TU MENTE TIENE EL EMPUJE DE DOS MOTORES PRATT&WITNEY
SR-71
ALTA, MÁS ALTO MÁS!
DEJANDO ABAJO LAS NUBES
EN VUELO SILENCIOSO
RESPETANDO LA LLUVIA Y AL SOL
RESPETANDO EL SILENCIO DE LOS NIÑOS QUE JUEGAN A AVENTARSE BOLAS DE NIEVE

SOBRE MI ESCRITORIO UNA PANTALLA FLUORESCENTE
INDICA QUE NO HAY NADIE PRESENTE
SOBRE EL MARCADOR DE ALTITUD
UNA LÍNEA QUE NADIE OBSERVA

VUELO LEJOS DE MÍ
TU MENTE SE CONDENSA
Y SONRÍES
ESTÁS LEJOS DE LA LEJANÍA MÁS PURA
ESTÁS LEJOS
ESTOY LEJOS

SR-71

COMIENZO A CAER!
QUIERO TENERTE BAJO LA LUZ DE UN FOCO DE 100 WATTS

19.3.11

SÁBADO 19 2011-------(RESPONSABLES DE UNA REVUELTA ILUSA)

QUIERO AGRADECER LA COLABORACIÓN DE RITA GUERRERO PARA QUE EN ESTE PAÍS HUBIERA UN POCO DE LUZ Y MÚSICA.

AVIONES FRANCESES BOMBARDEANDO BASES ANTIAÉREAS EN LIBIA, ES EL PODER DE LA PLATA Y EL ORO NEGRO POR ENCIMA DE REVOLUCIONES ALTERNATIVAS
ES EL TERROR ATÓMICO Y LA INERCIA DE LA NATURALEZA
ES LA SOMBRA DE LA MUERTE AL SERVICIO DE LOS INTERESES POLÍTICOS Y LOS INTERESES DE LOS SEÑORES DEL VENENO INOCULADO A LA MISERIA DE LOS QUE NADA ESPERAN YA

ESTE DÍA LA CIUDAD ES VISITADA POR LA LUNA MÁS GRANDE Y HERMOSA QUE HA HABIDO EN TREINTA AÑOS, Y EL TRÁFICO QUE NO SE DETENDRÁ PARA OBSERVAR HACIA ARRIBA, HACIA LA GRAN NOCHE

SON LOS TIEMPOS PORVENIR LOS QUE SE HAN DETENIDO YA
LA EXPERIENCIA ES INFINITESIMAL
LA EXPERIENCIA ES VACUA CUANDO NOS ASALTA LA HONDA SOLEDAD DE SABERNOS
MINÚSCULOS COMPRADOS CON NADA

SON LOS CORPORATIVOS FANTASMA
ES EL ABRUMADOR PODER DE LA NATURALEZA
SON LAS BALAS ESPEJISMO: TÚ QUE TODO DECIDES, AHORA, MAÑANA, LA VOZ DEL SILENCIO DICTARÁ TUS COTIDIANOS

SON ESOS DÍAS FRECUENTES FRENTE A UN MONITOR: LAS ÉPOCAS TARDAN PERO FINALMENTE CONCLUYEN

SON LAS LÁGRIMAS DE LOS SOLOS, LOS QUE OBSERVAN POR ENCIMA DE ESOS EDIFICIOS
INMERSON EN LAS CIUDADES
LOS SUEÑOS SE VUELVEN PESADILLAS CUANDO LA BUENA VOLUNTAD QUEDA MANCHADA POR LA NECESIDAD DE SER OTRA COSA, OTRA HISTORIA, VEO EL MAR, VEO LOS BOSQUES, VEO LOS DESIERTOS, LAS GRANDES MONTAÑAS NEVADAS, LOS CAPRICHOS DEL PENSAMIENTO NO SON MÁS QUE ESO

CAPRICHOS

CUANDO REGRESEMOS DEL SUEÑO, LA NIEVE DE LOS REACTORES SE HABRÁ DIFUMINADO EN EL VAPOR DE LAS LÁGRIMAS DE ÉSOS, CUYO CARÁCTER FUE PERDIDO
OBSCENAS LÁGRIMAS DE TODOS NOSOTROS

ESCUCHO TU VOZ
PERO NO ALCANZO A VER TU CUERPO
LA VIDA FUE BREVE PERO TU TIEMPO FUE SALVAJE
POTENTE

LOS CICLOS TERMINAN Y QUEDAMOS SOLOS, LOS QUE RESTAMOS
Y ENCIMA DE TODO DEBEMOS CHUTARNOS LA VERBORREA INÚTIL DE LOS QUE NECESITAN DEL PODER, DE LA ATENCIÓN, DE UN SORBO DE LA GLORIA QUE ES LA ILUSIÓN DE ESTAR ARRIBA, DE NADA, DE NADIE

EN EL SUELO
BROTAN LOS FACTORES DEL FUTURO,
EN EL PENSAMIENTO ME QUEDO
ABSORBIENDO LOS COMPONENTES DEL MIEDO

ESE ES EL VERDADERO CÁNCER
EL INSOPORTABLE DOLOR
QUE AHOGA LAS PALABRAS ESCRITAS
LAS PALABRAS HABLADAS
TÚ NUNCA SERÁS COMO YO POR ESO ES QUE TÚ DEBERÁS SER ELIMINADO
CUANDO EL ÚLTIMO ACTO DE LA CEREMONIA TERMINE

CIERRA TUS OJOS
AHORA COMIENZA A LLOVER
UNA FINA MÁCULA QUE PROTEGE NUESTRA SOLEDAD

CIERRA TUS OJOS HE DICHO
HEMOS DICHO:
AHÍ ENFRENTE SEGUIRÁ ESTANDO UN FUSIL CARGADO CON BALAS EXPANSIVAS
DEL OTRO LADO: UN SOLO DE REQUINTO, UNA VOZ FEMENINA

CERVEZA Y CIGARRILLOS PARA LOS QUE MUEREN BAJO EL SOL
LICOR Y ENFERMEDAD PARA LOS QUE PARTEN CON DOLOR PUNZANTE

ES ESO LA REVOLUCIÓN?
ES TÚ REVOLUCIÓN?

NUESTRO SÍNTOMA NOS EXASPERA
NUESTRO CUERPO TAN PEQUEÑO, COMO UN FOTÓN FLOTANDO A LA MITAD DE LA NADA
LO QUE TENEMOS QUE DECIR DICHO ESTÁ

me encuentro encima de la luz natural de la bienhechora muerte
me encuentro insignificante frente a mi propia imagen que se evapora
dosmil once
fragmentos sintéticos de lo que hubimos de haber sido
eso es oriente que mira con desprecio a occidente
eso es occidente que mira con desdén a sus propios ciudadanos

GUERRAS CONSUMISTAS
INFORTUNADOS CAPITALES
TEORÍAS QUE SE DISUELVEN COMO UN TERRÓN DE AZÚCAR
DENTRO DE UNA TAZA DE NEGRO, ÁCIDO, CAFÉ

SON LOS DÍAS CONSECUTIVOS: VÉNDEME EN MERCADEO ELECTRÓNICO, MI CUERPO SE ACOSTUMBRA A USTEDES; LOS NECESITO EN ESTA ÉPOCA
ASÍ COMO EL MAR NECESITA DE LA TIERRA

muchas gracias.
no te olvidaré dentro de lo inmediato: (la estrella es cada vez más negra y más cercana a lo que quisimos que fuera, a pesar de nosotros, será, más, negra)

1.1.11

FRAGMENTO 1

LA FORMA IMPIDE LA DISCRECIÓN

nuevamente veo sembrado de luces el camino de las ciudades
y creo ver entre ellas los ojos vacíos de aquellos que murieron
soportando guerras internas

escucharon levemente el susurro del último de los mohicanos
aquél que determinó lanzarse al camino
y lo perdió todo menos la dignidad de saberse libre

he escuchado las pláticas de los ancianos
y las pláticas de mis hermanos de armas
he concretado detenerme a buscar migajas
donde hay solamente granos de arena desértica

cuando duermo he desesperezado la rítmica sensación de saberme vivo
no sé si aún he despertado
lo has hecho tú alguna vez?
me inclino a babor
ese es mi sino
escorar el buque una y otra vez mientras calculo mi posición
con referencia a la estrella más próxima
esa es tu vida
esa ha sido mi vida

soliloquio sin ataduras: desvencijado anciano que se vive dentro de las calles
soliloquio de muerte: presintiendo una a una las ataduras de la noche

habré de irme a la mitad de mi camino
lejos de esta piel que mantengo firme
lejos de los que escriben y los que escuchan
de los que leen y los que amenazan con escribir
para no permanecer vacíos

lo vacío no es negativo
lo vacío subvierte el tiempo de entrega
para uno mismo
el vacío es silencio rencoroso a la hora de abrazar a
todos los conocidos extraños

me he extralimitado y me he traicionado infinidad de veces
cogiendo los rayos del amanecer
me he puesto la piel de otro y de otros presagiando la muerte
aquella constante física
aquella dramatúrgia sin cartera

me he puesto al pie del altar de los sentidos para conjurarla
sin embargo
amanece siempre ese rencor y ese odio contra la manera de saberse ser
con mundo
con fricciones
con gente inútil y gente útil

rediseño el tiempo que es como una gelatina parlante
a la mitad de mi camino hay fragmentos de discursos que son inútiles
como los carros de cuyo interior emergen ruidos disonantes

este es el principio del fin de la década.

me he lanzado infinitamente lejos de mí y he regresado vacío
permanezco vacío
en un estado de franca inocencia

las calles
las veredas
la proximidad siempre del fin de la vida
fragmentan esa energía infinitamente tentadora
lanzarme al paraíso de la no inexistencia: ser con mundo y alejado

el reloj checador es mi único amigo
en los viejos y solitarios pasillos

lanzarme al mundo fuera de mí mismo
emparentado con aquellos rabiosos que algo tendrían qué decir de sí mismos y de su propio mundo

escribo esta carta como alguien que lanza una botella con un mensaje al bote de la basura esperando que sea leída por su destinatario

lo inútil que es vivir cuando sólo se tiene por vivir la sensación de que se tiene que llenar un vacío natural

2011

veinte once
día -364

podría abrazarte largamente en estas horas de constante ruido maquinal
podría sugerir que el convocar a la muerte hubiera sido un asunto muy serio
lo que puedo hacer por ti es relegar mi silencio a la palabra escrita
para que nadie en su momento la pueda interpretar ni criticar ni entender
porque de la mente salen las tormentas más absurdas
porque de la conciencia sin órden ni método sólamente sale el destino de una representación tatral: el teatro de la conciencia

soltar la conciencia-dejarla de lado-ametrallarla como se metralla al que nos es estorboso, como los sicarios de michoacán metrallan lo que les es estorboso, como yo que fragmento la palabra que me fue mostrada en los días de juventud

como yo que soy heredero de tus propios destinos pontificados por el horror de saberse vacío y vivo dentro de un cuerpo reciclable.

no he de terminar acá, en este sitio, con lo que comencé hace ya diez años
no he de confiar en la palabra escrita que envejece con el paso de los días
porvenir.

tú, no regresarás
serás recordado
serás abandonado
y eso que fuiste habrá cambiado con el envejecimeinto neuronal

vacío en las calles, vacío en las entrañas, vacío sísmico de eso que hace que tengamos conciencia, de tenernos como personas que son carne de angustia y de silencio
personas que son carne de tranquilidad y desazón

tú que todo lo vez
tú que resignificas hasta el último momento de vida del mundo
tú que te hieres
como se hiere aquél que no tiene comida
aquél que presagia el advenimiento de la rebelión
escucharás con atención el ulular de ambulancias sobre el piso donde habrás de fallecer por muerte violenta

tú cuyo reflejo es necesariamente mi propio dicho
podrás contenerme un microsegundo
y después

las luces de la ciudad seguirán iluminando las oscuras calles donde hubo alguna vez salido este monólogo.

30.12.10

FICHA TÉCNICA

DOSMIL ONCE
VEREDICTO: SIN APELACIÓN
CANTIDAD DE DÍAS POR VIVIR: PRESÚNTAMENTE 365
CONDICIONES EN LAS QUE SE LLEGARÁ: CRÍTICAS
TIPO DE REPÚBLICA: DEMOCRÁTICA (estilo africana)
CONDICIONES ECONÓMICAS: LAS SUFICIENTES PARA SOBREVIVIR CADA 15 DÍAS

NOMBRE DEL SUJETO: juancarlos esaú lópez fraga
EDAD: 37
SEXO: MUY CONTADAS VECES
OCUPACIÓN: AUXILIAR DE OFICINA B
PERSPECTIVAS: comenzar y terminar de armar un avión de madera balsa

DÍAS POR TRANCURRIR: DOS PAQUETES DE 6 MESES CADA UNO

HIPÓTESIS: NULA

el silencio que se observa es claramente definido por una pequeña angustia originada en la pérdida de miembros de su compañía, se recomienda seguimiento estrecho de sus actividades.
los planes a futuro es cerrar filas frente a posibles descerciones y hostigamiento por parte de las personas cercanas, la ficha será renovada el 30 de junio de 11.

fin.

9.10.10

UNA EXTRAÑA HISTORIA





Es uno de los grandes cerebros del siglo XXI. Ha revolucionado las matemáticas, abierto nuevos campos de investigación, resuelto la conjetura de Poincaré, recibido y rechazado los más altos galardones mundiales, incluido uno de un millón de dólares. Pero Grigori Perelman prefiere vivir aislado y pobre en un destartalado apartamento de San Petersburgo. ¿Por qué? ¿Qué se esconde detrás de este ser taciturno y egocéntrico, de este antiguo niño prodigio educado en los más avanzados laboratorios de la inteligencia soviéticos? Esta es la historia de Grisha, el genio.

Cabello despeinado, barba hirsuta, uñas largas, mirada reconcentrada, a veces perdida, ropa vieja. Quien se tope con este personaje en la calle -cosa difícil, porque casi no sale ya de su apartamento, salvo a comprar alimentos a la tienda más cercana- seguramente lo tomará por un simple vagabundo, un bombzh. A nadie se le pasaría por la mente que ese hombre desaliñado es un genio, el mayor matemático de los últimos tiempos, que encaja en el paradigma del científico chiflado. La gente considera que efectivamente ha perdido la razón, pero no por su dudosa higiene y aspecto, sino, ante todo, por haber rechazado el millón de dólares de recompensa que le otorgó el Instituto Clay de Matemáticas (Massachusetts, EE UU) por haber resuelto la conjetura de Poincaré -uno de los siete problemas del milenio-, y se negó a recibirlo a pesar de vivir con su madre en precarias condiciones.

En las olimpiadas de matemáticas de Budapest obtuvo un brillante resultado: resolvió 42 problemas sobre 42
"No contestaré a ninguna pregunta", dice a EL PAÍS muy tranquilo, con voz cristalina, casi de niño, sin el menor atisbo de alteración. Su voz transmite cortesía y el tono es más que amable. Pero esta calma desaparece cuando tratan de ofrecerle dinero, a él o a su madre, a la que arranca el teléfono de las manos, y entonces puede gritar y mostrarse grosero, incluso con gente que le ha ayudado en su carrera. Perelman recibe esas muestras de solidaridad o de preocupación como un insulto. Grisha Perelman -su nombre es Grigori, pero él siempre ha firmado con su diminutivo ruso-, que de niño fue entrenado para ganar y recibir premios, a partir de cierto momento los rechazó todos. ¿Qué hizo que empezara a negarse a aceptar distinciones, a los ojos de todo el mundo merecidas, y comenzara a cortar relaciones y a encerrarse en sí mismo?

Un aficionado al ajedrez probablemente asociaría el caso de Perelman con el de Bobby Fischer, y quizá no anduviera muy errado: muchos especialistas consideran que ambos genios desarrollaron el mismo mal, una especie de autismo conocido como el síndrome de Aspergen. Opinión con la que, por cierto, su primer maestro está en total desacuerdo.

Antes del millón de dólares, Grisha había rechazado un premio de la Sociedad Matemática Europea y luego hizo lo mismo con la medalla Fields, llamada frecuentemente el Nobel de las Matemáticas, que debería haber recibido en Madrid en 2006, durante el Congreso Internacional.

Al comienzo, nada indicaba que su carrera iba a llegar a las más altas cimas y que -después de que el destino hubiera permitido que triunfara en la ciencia a pesar de los numerosos escollos que un judío como él encontraba en su camino en la antisemita Unión Soviética- terminaría en tragedia -para el mundo científico, al menos-, en el abandono de las matemáticas y en el encierro en sí mismo. Encierro que es prácticamente total, pues Grisha ya no se comunica con nadie, a excepción de su madre; se niega a conceder entrevistas, no responde si a uno se le ocurre ir a verlo y tocar a la puerta de su apartamento, e incluso ha roto todos los vínculos con la mayoría de sus antiguos colegas y maestros.

Grisha se refugia del mundo en Kúpchino, un barrio en el sur de San Petersburgo donde el metro muere. Construido en los años sesenta del siglo pasado, Kúpchino es un típico suburbio dormitorio. La gente que vive cerca de la casa de Perelman -un edificio tipo de nueve plantas-, los que trabajan en las tiendas adonde suele ir, ahora le reconocen. Muchos cuando lo ven sacan sus móviles, con los que le hacen fotos; pero la mayoría se comporta como Grisha quiere: lo dejan en paz.

Perelman se inició en el campo de las matemáticas muy temprano, siendo un niño, como se acostumbraba en la época soviética. Su madre, Lubov, era una talentosa matemática a la que su maestro incluso llegó a ofrecer un puesto en el Instituto Herzen, donde él mismo enseñaba. Esto era un honor, ya que su nombramiento iba a ser difícil por dos razones: primero, porque era mujer -es decir, potencialmente madre, con lo que su consagración a la ciencia resultaba incierta-, y segundo, porque era judía.

Pero Lubov desechó entonces el ofrecimiento por la sencilla razón de que se acababa de casar y quería crear una familia. Pasó más de una década antes de que Lubov volviera a ver a su maestro. Se toparon en la calle y ella le contó que tenía un hijo, Grisha, que mostraba dotes para las matemáticas, como lo probaba su reciente participación exitosa en un concurso del barrio donde vivían, en los suburbios de Leningrado, hoy San Petersburgo. Y le preguntó qué podía hacer para desarrollar ese talento.

Garold Natanson, que así se llamaba el maestro de Lubov, llamó entonces a Serguéi Rukshín, según cuenta él mismo a EL PAÍS, entonces un joven matemático con un don especial para preparar a niños. El resultado de esa conversación fue que Grisha ingresó en 1976 -recién cumplidos los 10 años- en el círculo de matemáticas que funcionaba en el Palacio de Pioneros de Leningrado.

Estos centros de élite, repartidos por la URSS, eran como grandes clubes donde funcionaban numerosos círculos para niños: de matemáticas, de ajedrez, de deportes, de música... Grisha, de hecho, llegó al Palacio de Pioneros de Leningrado sabiendo ya tocar el violín, instrumento que también había estudiado su madre, que era profesora de matemáticas en una escuela.

Como recuerda Rukshín, que en esa época tenía solo 19 años, Grisha acababa de cumplir los 10 años y no era el benjamín del círculo, ni tampoco el más brillante ni el mejor en las competiciones. Y no lo fue hasta varios años después. Era bueno, talentoso, y a diferencia de la mayoría de sus compañeros, se mostraba tranquilo, callado.

Incluso para solucionar los problemas era introvertido; prácticamente no escribía nada previo, no hacía cálculos en el papel, todo lo analizaba mentalmente hasta que obtenía la solución, que pasaba entonces a la hoja que tenía delante.

Había signos que indicaban que la solución estaba próxima: podía tirar una pelota de pimpón contra la pizarra, caminar de allá para acá, marcar un ritmo con un lapicero en el pupitre, restregaba sus muslos -los pantalones que usaba llevaban la marca de esa costumbre- y luego se frotaba las manos, además de emitir ruidos parecidos a quejas o zumbidos, que eran, en realidad, tarareos de alguna pieza musical, como Introducción y rondó caprichoso de Camille Saint-Saëns.

Al principio, Grisha no era el mejor. Pronto llegó a serlo y se convirtió en el alumno preferido de Rukshín. Éste siempre ha defendido que los niños deben concentrarse en aquello que mejor les resulta. Esta posición, dice sonriendo, ha resultado beneficiosa tanto para el ajedrez ruso como para el español. Así, aconsejó a Alexandr Jalifman, el futuro campeón mundial de ajedrez, que se consagrara al juego-ciencia y no a las matemáticas; lo mismo hizo con Valeri Sálov -el gran maestro ruso que en 1992 se mudó a España-, a quien prácticamente expulsó de su círculo matemático.

Probablemente esta concepción de Rukshín hizo que Grisha abandonara sus clases de violín para entregarse por completo a las matemáticas. Su maestro insiste en que no le obligó a dejar la música; al contrario, lo introdujo en la música vocal, a la que Perelman no estaba acostumbrado.

El que dejara de tocar el violín no significa que Grisha renunciara a la música. La verdad es que incluso hoy es una de sus pocas aficiones; le gusta la ópera, y hasta hace poco solía comprar las entradas más baratas en el gallinero del Teatro Mariínski (ex Kírov). También se le puede ver a veces en los conciertos de jóvenes cantores.

Rukshín no solo fue el descubridor de Perelman, sino su primer maestro, el que lo formó y fue su primer tutor científico. Entre ambos se creó una relación especial. Al acercamiento con Grisha contribuyó probablemente el que después de las clases en el Palacio de Pioneros, dos veces por semana, hacían juntos el trayecto en el metro hasta la última estación, Kúpchino, el barrio de Perelman. Rukshín tenía que tomar allí un tren de cercanías hasta su casa, que en ese tiempo estaba en la ciudad de Pushkin.

A los 14 años, Rukshín comenzó a darle clases intensivas de inglés, para que Grisha pudiera entrar en el colegio especializado en física y matemáticas, la famosa Escuela Número 239 de Leningrado. El inglés era el idioma extranjero que estudiaban allí, mientras que en su escuela Grisha había aprendido francés. Al final de las vacaciones, Rukshín había logrado lo imposible: que Grisha estuviera al nivel requerido, o sea, había hecho en menos de tres meses lo que los otros niños habían conseguido en cuatro años.

Grisha ingresó junto con sus compañeros del club en la famosa escuela. Se trataba de la primera vez que, en lugar de dispersar a los miembros del círculo de Rukshín en diferentes clases, los pusieron a todos en una. Así comenzaba otro experimento ideado por Rukshín -no separar a los niños superdotados-, aunque entonces ellos formaran solo la mitad del curso; hoy ya hay clases que funcionan exclusivamente con chicos especialmente talentosos para la ciencia.

El elegido como profesor jefe en la clase de estos superdotados fue Valeri Rízhik, un pedagogo innato, según asegura Masha Gessen en su libro Perfect rigor: A genius and The mathematical breakthrough of the century, dedicado a Perelman.

La idea de Rukshín de no separar a los pequeños genios generó polémica, pero finalmente se impuso; el mismo Rukshín seguiría preparándolos en el club particularmente para las olimpiadas de matemáticas. Rízhik recuerda que Perelman se sentaba al fondo de la clase, nunca hablaba, salvo cuando veía un error en las demostraciones que los niños hacían en la pizarra; entonces levantaba apenas la mano y corregía. Era un chico que se tomaba las reglas al pie de la letra, y por eso nunca se distraía.

Rízhik solía llevar los domingos a los niños de su clase a caminar por el campo o por el bosque, y en las vacaciones, a largas excursiones a otras regiones de Rusia. Grisha nunca fue a ninguna, ni asistió a los Martes Literarios que organizaba su profesor. La opinión de Gessen de que Rízhik desempeñó un importante papel como pedagogo no es compartida por Rukshín, que otorga más méritos a Nikolái Kuksa, ex oficial de submarino que protegió a Grisha durante sus estudios en la Escuela Número 239.

A pesar de sus excentricidades y de su dificultad para comunicarse con otros, Perelman siguió su carrera matemática con relativa normalidad, sobre todo gracias a las personas que, viendo su talento, lo protegieron y consiguieron que fuera admitido en la discriminatoria Facultad de Matemáticas de la Universidad de Leningrado, que solo aceptaba a dos judíos al año. La táctica seguida para ello fue conseguir que Perelman formara parte del equipo olímpico ruso de matemáticas, ya que sus miembros ingresaban automáticamente en la Universidad que eligieran. Grisha no solo lo consiguió, sino que logró un extraordinario resultado en las Olimpiadas de Budapest: 42 problemas resueltos de un total de 42.

Perelman vivía en su propio mundo, ignorando la realidad del mundo exterior, que creía que era justo y que funcionaba como debía, siguiendo reglas claras. Nunca se interesó por la política, tampoco por las chicas, ni se enteró de que la sociedad soviética era antisemita. Su madre, sus profesores y entrenadores se preocuparon de protegerle de esa realidad exterior, de solucionar sus problemas y de garantizar que pudiera dedicarse exclusivamente al mundo de las matemáticas. Fue gracias a ellos -Rukshín, Kuksa, Rízhik, Alexandr Abrámov en el colegio y las competiciones; Víktor Zalgaller, Alexandr Alexándrov y Yuri Burago después- como Perelman pudo terminar la facultad, obtener su doctorado, ganar becas en el extranjero, dar charlas y enseñar.

A los 29 años, estando en EE UU, la Universidad de Princeton mostró interés por contratarlo como profesor asistente, pero él se negó a presentar un currículo; dijo que si lo querían, que le dieran un puesto de profesor titular. No lo hicieron y lo lamentarían.

Perelman fue a Princeton a principios de 1995 a dar una conferencia sobre su prueba de la Conjetura del alma (Soul conjecture) y para entonces se había convertido ya en el mejor geómetra del mundo. ¿Por qué esas exigencias, para qué querían un currículo suyo si habían asistido a sus conferencias? Encontraba absurdo que le pidieran datos sobre su persona. Tampoco aceptó una propuesta para ser profesor titular en Tel Aviv.

De vuelta a San Petersburgo ese mismo año, terminado su Miller Fellowship en Berkeley, Perelman regresó a casa con su madre y al laboratorio de Burago.

Grisha parece haber desarrollado una especie de alergia a los premios a mediados de los noventa. En 1996, la Sociedad Matemática Europea celebró su segundo congreso cuatrienal en Budapest, en el que instituyó premios para matemáticos menores de 32 años. Burago, Anatoli Vérshik, entonces presidente de la Sociedad Matemática de San Petersburgo, y Mijaíl Grómov, el introductor de Perelman en Occidente, presentaron a Grisha, cuya candidatura salió victoriosa. Pero éste, al enterarse, dijo que no quería el premio y que no lo aceptaría; incluso amenazó con montar un escándalo si anunciaban que él era el ganador.

Extraña actitud en una persona que había sido entrenada para ganar olimpiadas, y por tanto, premios. Nunca en su época de competidor había dado indicios de oponerse a los galardones. Más aún, sus fracasos -dos seguidos- fueron los que, según Rukshín, hicieron que Perelman se pusiera las pilas y trabajara duro para triunfar y convertirse en un auténtico científico.

Además, ya como matemático puro y duro, recibió a principios de los años noventa un premio que le otorgó la Sociedad de Matemáticas, que aceptó gustoso.

Todo apunta a que empezó a irritarle la idea de que otra persona pudiera juzgar su trabajo, cuando él se consideraba ya el mejor del mundo. Además vivía bajo una enorme autoexigencia, que le llevaba a considerar que no era merecedor del premio en cuestión, entre otros motivos, porque no había completado su trabajo todavía.

Esta conciencia de su superioridad unida a su rigidez moral -modelada en torno a la figura ideal de Alexándrov, con la exigencia de decir siempre la verdad y solo la verdad- es lo que, según quienes le conocieron, le lleva a rechazar ese premio y otros posteriores.

Paralelamente comienza a autoaislarse de la comunidad científica, aunque participa en actividades matemáticas con niños. Pero en 1996 deja de contestar a los correos electrónicos de sus colegas norteamericanos y prescinde de discutir sus proyectos. A partir de ese momento, nadie sabía en qué estaba trabajando Perelman, aunque seguramente fue cuando comenzó su asalto a la conjetura de Poincaré.

Que Grisha no había desaparecido del todo quedó claro cuatro años más tarde, cuando el matemático norteamericano Mike Anderson recibió un correo electrónico en el que el genio ruso le planteaba algunas dudas sobre un trabajo que este acababa de publicar.

Dos años y medio después se confirmó que Grisha no era de esos talentos prometedores que de pronto se paran y quedan empantanados. El 2 de noviembre de 2002, Anderson recibió, al mismo tiempo que un puñado de matemáticos, otro correo de Perelman en el que informaba de que había colgado un nuevo trabajo en Internet.

De hecho, se trataba de la demostración de la conjetura de Geometrización y de la de Poincaré, aunque él no lo especificaba. Anderson leyó el trabajo, comprendió su importancia e invitó a Perelman a EE UU, cosa que, para su sorpresa, éste aceptó. Al mismo tiempo, envió correos a otros matemáticos llamándoles la atención sobre lo que Grisha había publicado en la Red.

Un año más tarde, el 10 de marzo de 2003, Perelman colgó una segunda parte de su trabajo, mientras hacía los trámites para el visado que le permitiera viajar de nuevo a EE UU. En Norteamérica, Perelman dio magníficas conferencias y comentó a un colega que creía que pasaría un año y medio o dos antes de que se comprendiera la demostración expuesta en su trabajo.

Al mismo tiempo, comenzaron los problemas. The New York Times publicó dos artículos en los que escribía que Perelman había asegurado que había probado la conjetura de Poincaré e insinuaban que lo había hecho para ganar el millón de dólares de recompensa anunciado por el Instituto Clay. Para Grisha, esto, además de ser completamente falso, era un insulto. La verdad es que había empezado a trabajar en Poincaré mucho antes de que el Clay seleccionara los siete problemas del milenio y nunca había tenido especial interés por el dinero.

Perelman rechazó las numerosas ofertas que le hicieron para quedarse en EE UU y regresó a San Petersburgo en abril de 2004. El 17 de julio colgó la tercera y última parte de su trabajo. Si la primera era de 30 páginas y la segunda de 22, esta tenía apenas siete.

Paradójicamente, el hecho de que Grisha colgara su prueba en Internet y se negara a publicarla en una revista especializada -como era la costumbre y una de las condiciones del Clay para dar el millón de dólares- impulsó una amplia discusión sobre su trabajo, abierta y pública, que se desarrolló en seminarios y conferencias especiales.

Algunos matemáticos acometieron la tarea de explicar los trabajos de Perelman y su demostración de las conjeturas de Poincaré y Geometrización, pero también hubo otros que trataron de robarle los laureles y se autoproclamaron como los verdaderos artífices de la solución. Al final tuvieron que dar marcha atrás y reconocer el mérito a Grisha, pero todo esto, así como la demora del Instituto Clay en reconocer la prueba, unida a la indiferencia de sus colegas rusos -que no salieron en su defensa cuando trataron de robarle su logro- debieron abrir una herida profunda en Grisha.

La desilusión en el mundo de los matemáticos, que él creía perfecto y puro, fue creciendo a su regreso de EE UU, al tiempo que aumentó su autoaislamiento. Hasta que en diciembre de 2005 renunció al puesto en el Instituto Steklov, donde trabajaba. Cuando lo hizo, anunció que abandonaba las matemáticas.

Al año siguiente, Perelman recibió un correo electrónico del comité encargado del programa del congreso mundial en el que deberían entregarle la Medalla Fields, invitándole a dar una conferencia con motivo de esta entrega. Pero ni siquiera respondió. Y cuando el director del Steklov habló con Grisha, este le dijo que no había contestado porque los nombres de los miembros del comité eran secretos y él no participaba en conspiraciones.

Si puede haber cierta lógica en el rechazo al premio de la Sociedad Europea -no consideraba completado su trabajo- y en el de la Medalla Fields, que es un estímulo a los ma-, es más difícil comprender su renuncia al millón de dólares del Instituto Clay, que se entrega por solucionar un problema determinado.

Rukshín sostiene que el rechazo al dinero se debió principalmente a la profunda desilusión que sufrió al ver la injusticia de la comunidad matemática y lo que él consideraba deshonestidad, como se lo explicó a John Ball, presidente de la Unión Internacional de Matemáticas, cuando renunció a la Medalla Fields.

Lo que lo desconcertó, lo perturbó, según su maestro, no fue que el mundo fuera imperfecto, sino que el mundo de los matemáticos lo fuera también. Precisamente el mundo que se ocupa de la ciencia más exacta, donde algo o es verdad o es mentira, y donde no hay posición intermedia entre uno y otro extremo, entre correcto o incorrecto. Grisha, según sus allegados, creía que en este universo había un espacio perfecto, el altar de la matemática; él se consagró precisamente a ello y se inventó un paraíso. Y eso también falló. En esto consiste la catástrofe, y aquí, afirma Rukshín, está también la diferencia con Bobby Fischer, que no podía comunicarse con el mundo. Perelman puede: todos sus vecinos atestiguan que se comporta normalmente con ellos, que es sociable y gentil.

Rukshín explica así los sentimientos que llevaron a Grisha a renunciar al millón: "Para comprender a Perelman, imagínese que el teorema es como su hijo, que en la infancia pasó por una enfermedad grave, durante la cual no sabía si sobreviviría o no. Mientras no has demostrado el teorema, mientras continúa siendo una conjetura, es como tu hijo enfermo. Y Grisha estuvo junto a la cabecera de ese hijo nueve o 10 años, luchando por su vida y cuidándolo día y noche. Por fin, el niño sanó, creció, es fuerte y hermoso; pero te lo quieren robar y te lo secuestran. Para Grisha fue como un secuestro cuando trataron de apropiarse del resultado de su trabajo. No pudo aceptar que un teorema pudiera ser comprado, vendido o robado".

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